Microbiota intestinal y obesidad

Existen diferentes microorganismos que interactúan con nosotros diariamente, pueden existir microorganismos que causan enfermedades y otros que, por el contrario, forman parte indispensable para el correcto funcionamiento del organismo, puesto que nos ayudan a desarrollar nuestro sistema inmunológico y a aprovechar los nutrientes que adquirimos de nuestra alimentación.

El término de “microbiota intestinal” se refiere a ese conjunto de microorganismos (bacterias) que se encuentran a lo largo del tubo digestivo y que son indispensables en el correcto funcionamiento del organismo. Tiene un papel fundamental en el desarrollo del sistema inmunológico, pues la microbiota intestinal está relacionada con la producción de células del sistema inmune, con la prevención de enfermedades autoinmunes y de la inflamación crónica. Es por eso que se necesita de un ecosistema intestinal saludable para adquirir correctamente la tolerancia inmunológica.

La microbiota intestinal varía de acuerdo a la complexión de las personas (me refiero a si padecen obesidad o no) y también depende de la región en donde vivan. Por ejemplo, una persona que vive en una ciudad no tendrá la misma diversidad en su microbiota como una persona que vive en el área rural, esto es por la calidad de los alimentos. Esto nos da a entender que la urbanización, la dieta occidental baja en fibra, el estilo de vida están relacionados con la diversidad de la microbiota intestinal y con las enfermedades metabólicas.

Estas modificaciones de la microbiota pueden indicar que comorbilidades y/o enfermedades metabólicas puede padecer una persona.

Las enfermedades metabólicas se derivan de una combinación de factores, incluidas las características intrínsecas del huésped, el estilo de vida y el medio ambiente, los factores genéticos / epigenéticos y la composición y función de la microbiota intestinal.

Para poder mejorar la microbiota hay diversos procedimientos que realizar, entre ellos está la modificación de la dieta, la cirugía bariátrica, el trasplante de microbiota fecal y el consumo de probióticos y prebióticos. Todos estos procesos tienen que ser consultados y evaluados por un médico.

 

Referencias:

Dao María C., & Clement Karine. (2017.) microbiota intestinal y obesidad: conceptos relevantes para la atención clínica. Revista Europea de medicina interna. 48 (2018) 18–24 https://doi.org/10.1016/j.ejim.2017.10.005

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